Г‰rase Una Vez Un Muг±eco De Nieve -
El árbol, sacudiendo la poca nieve que quedaba en sus ramas, le respondió con sabiduría:—No nos vamos, pequeño. Solo cambiamos de forma. El agua que hoy es tu cuerpo mañana será la savia que corre por mis venas y el rocío que alimentará a esas flores que tanto quieres ver.
¿Te gustaría que de la historia hacia algo más infantil o prefieres que exploremos un final más melancólico ? Г‰rase una vez un muГ±eco de nieve
El muñeco de nieve guardó silencio. Aquella tarde, cuando el primer rayo de sol cálido de marzo acarició su mejilla de escarcha, no sintió miedo. Cerró sus ojos de carbón y, mientras empezaba a deshacerse lentamente, imaginó que no estaba desapareciendo, sino que se estaba preparando para correr, por primera vez, entre las raíces del bosque. El árbol, sacudiendo la poca nieve que quedaba
Al final, no murió con el invierno; despertó convertido en primavera. ¿Te gustaría que de la historia hacia algo
